lunes, 4 de junio de 2007

"Crónica De Un Frenillo Que Se Cortó"

Tengo tanto para escribir o para contar...que no me gustaría derrochar espacio ni tiempo en cosas o temas sin sentido...pero como la voy llevando día a día...es inevitable que pase por alto un episodio tragicómico que ocurrió hace apenas 2 días... ustedes dispongan del protagonista... yo simplemente digo que es un amigo mío del alma... por eso trataré el tema en tercera persona.
En algún lugar del país (para no perder la mística...y para que se atrevan a pensar que puede haber sido un conocido de ustedes), una noche “alocada”... en un boliche... un empleado gastronomico del mismo sufrió el peor de los dolores y agravios físicos que puede acontecer a un hombre: la extirpación de su frenillo.
Luego de “jugueteos” con una completa desconocida, ante la ineficacia de llegar al fenómeno trascendental del orgasmo, se infringió a la brutalidad. El resto ocurrió de improviso. La anécdota recién comienza...
Un dolor descomunal se apropió de su miembro... escapando a la realidad... “echó” literalmente a su musa del lugar improvisado de encuentro y trató incesantemente por diversos medios de contener una hemorragia masiva en el lugar de punción.
Ante tal desesperación, pidió prestado unos billetes a su compañero de trabajo (testigo improvisado de su cruel desarrollo), y se marchó del recinto sin mediar más palabras con destino incierto.
Vagó por calles céntricas sin saber hacia que lugar dirigirse para paliar su “asunto”.
Es así que llamó por teléfono a un tío, de esos compinches si los hay, que justamente esa noche manejaba su taxi. Este acudió a su llamado y lo subió a su vehículo.
Fueron hacia la casa de él... no sin ante pasar por la farmacia... y al comentarle lo ocurrido este replicó: ¡¡¡a mi también me pasó!!!...no te preocupes no es nada...
Mi amigo, ya casi en un estado sicótico al no poder detener la hemorragia, llamó por teléfono a su padre que se hallaba lejos, en un viaje de negocios. Este, en el teléfono no halló ni siquiera un tibio consuelo, solo se despachó con un mar de risas. Lo mejor que salió de sus labios fue: hacete ver por un médico...ya!.
Fue así, que fue en busca de sus jeans que había dejado en el antebaño...allí estaba el dinero. Oh! Sorpresa...el tío ya los había puesto a lavar por que estaban manchados con sangre...: billetes mojados.
Luego de un préstamo casi obligado de dinero por parte del tío compinche, acudió a un hospital de emergencias que se hallaba cerca.
Guardia del hospital, mujer que atiende...¿qué te sucedió?...se me cortó el frenillo, conclusión: ya una tercera persona se enteraba del vergonzoso episodio.
Se sienta a la espera del llamado del medico, a su lado un hombre de unos treintipico que hace referencia que está esperando desde las 3.30hs. de la madrugada (ya eran las 6.30hs.)...y la pregunta fatal: ¿por qué estás acá pibe?...se me cortó el frenillo...!!!...4 persona avisada del tema.
Una media hora después sale una chica de no más de 25 años y lo hace pasar...no a un consultorio (por que estaban llenos)...sino, a un improvisado “dispensario”, que consistía en un pasillito de 2 metros de ancho, ¿qué te sucedió?...se me cortó el frenillo...(una mueca parecida a la sonrisa pareció querer escaparse de la chica de 1.70 de alto, delgada, bonita... ), bueno, me vas a tener que mostrar.... así fue que ahí nomás, en un pasillo de un hospital público, mi amigo sacó su miembro empapado en sangre...y, para herida de su flácido orgullo, totalmente disminuido...si, es lo que se imaginan....fatal...!!...
Ella dijo: esperame acá que enseguida vuelvo, y enseguida se hizo de nuevo presente pero esta vez en compañía de 2 “chicas” más...
Le pidieron que se acueste en la camilla....que les mostrara de nuevo el “terrible asunto”...y a esta altura, todo se había desvirtuado... casi como que el “tema” se había convertido en algo público... de popular conocimiento.
Ni siquiera le aplicaron primeros auxilios, tan solo le dijeron que iba a tener que esperar a un urólogo...el que “tal vez” se haría presente....pero como ya era un Domingo... no sabían la hora exacta.
Así fue que mi amigo, quedó recostado a la intemperie sobre una camilla, siendo ya casi las 8 de la mañana de un Domingo y en un hospital público.
La espera se hizo terrible... el reloj avanzaba y parecía no haber un termino para su suplicio.
En una de esas...pasa una “doctora” que se hizo presente al cruzar una puerta aledaña...
Discúlpeme doctora, pero estoy esperando al urólogo...no llegó...?.....esta le respondió, ¿por qué?...¿qué te pasa?....y...mire...se me cortó el frenillo...!!!.....a lo que la profesional respondió...¡¡¡¡ah!!!!...no te hagas problema...no es nada!!!....yo soy traumatóloga pero te digo que no es nada...!!!....
Mi amigo...preso de la angustia, de la desilusión de la medicina pública de una ciudad tan pujante, del cansancio de saber que era casi el mediodía del día domingo...intuyó por esas cosas de la vida, que el doctor se estaría comiendo un rico asadito en algún country, y que la verdad, que en un día tan soleado como aquel, lo último que querría ver era un miembro flácido, ensangrentado y mutilado como el de él.
Fue así, que se levantó de su camilla... avisó que se retiraba y tomó un taxi hasta su casa.
Al llegar, su madre le dijo: ....papá ,me llamó...¿fuiste al médico, no?...en conclusión....le terminó mostrando al ojo clínico de su madre...(si, la última mujer que tenía que enterarse del “asunto”).
Se volvió a lavar...a desinfectar la herida y se acostó a dormir.
Esa misma tarde al despertarse, bajó a la cocina y estaban sus dos hermanas tomando mates con unas amigas..............y si, le hicieron la pregunta de rutina....¡¡¡¡ellas también sabían del problema....!!!!....

Fue así, que mi pobre amigo....hoy vino a visitarme, a contarme de sus desventuras... de su sonrojo, de su “mala suerte”, de lo cruel que es la vida con él...
Me pidió casi por favor que no lo cuente al resto del circulo íntimo de amistades... mucho menos a los chicos del fútbol....tampoco a los de las noches de naipes...que me lo guarde...
Así y todo, creo que es imposible guardarme tremendo secreto de tremenda noche....pues, en este momento, hasta me parece ver un expediente abierto de la SIDE sobre el caso. Hasta me imagino las risas de las “chicas” que auspiciaban de doctoras....hasta me imagino a sus hermanas comentando el tema con su amigas...

Si bien creo que de todo se aprende...a lo mejor podemos hallar la moraleja, y saber que en asuntos extremos, lo mejor es mantener la calma y la compostura.
Y como decían los viejos de antes....¡¡¡los trapitos sucios se lavan en casa!!!....

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