
Tienes algo en los ojos que me ilumina cuando me miran...
Algo en tus caderas que me atraen como un imán...
Con tus gestos eufóricos que me deliran...
Intento pero no puedo contener mi instinto animal.
Cuando te tengo cerca no sé como acercarme más...
Y cuando te vas te pierdo como en un funeral...
Mirarte es un eclipse en pleno mar...
Más me desarman las ganas de abrazarte hasta el altar..
Hasta tus dedos cuando sostienen un cigarrillo...
Tus labios cuando pronuncian mi nombre....
Me siento como si desearte fuera un delito...
Como si los edificios no fueran uniformes...
Te veo aún cantar y meneándote al borde del escenario...
Antes que pronuncies palabras, ya conozco tu abecedario....
Como si de tu sonrisa cuelga mi salvavidas...
Cómo si entre dientes contienes la premisa...
Sigo como un niño dando vueltas en tu vida...
Tratando locamente de formar parte de tu días...
Y tu, perdida y embelesada en este monstruo de pavimento....
No haces más que engañarme y confundirme con mis inventos.
A veces la luna se ve plateada desde mi ventana...
Tu cierras la puerta, y no dejas entrar a la hadas.
Yo busco duendes que se infiltren hasta tu almohada...
Para tal vez pronto, refugiarme bajo tus sabanas.
Ya no se que historia contarte para deslumbrarte...
Se acaban mis inventos, mis cuentos son un fraude.
Tal vez mis besos mueran al acariciarte...
Tal vez, sea solo eso, que necesito un instante.
Algo en tus caderas que me atraen como un imán...
Con tus gestos eufóricos que me deliran...
Intento pero no puedo contener mi instinto animal.
Cuando te tengo cerca no sé como acercarme más...
Y cuando te vas te pierdo como en un funeral...
Mirarte es un eclipse en pleno mar...
Más me desarman las ganas de abrazarte hasta el altar..
Hasta tus dedos cuando sostienen un cigarrillo...
Tus labios cuando pronuncian mi nombre....
Me siento como si desearte fuera un delito...
Como si los edificios no fueran uniformes...
Te veo aún cantar y meneándote al borde del escenario...
Antes que pronuncies palabras, ya conozco tu abecedario....
Como si de tu sonrisa cuelga mi salvavidas...
Cómo si entre dientes contienes la premisa...
Sigo como un niño dando vueltas en tu vida...
Tratando locamente de formar parte de tu días...
Y tu, perdida y embelesada en este monstruo de pavimento....
No haces más que engañarme y confundirme con mis inventos.
A veces la luna se ve plateada desde mi ventana...
Tu cierras la puerta, y no dejas entrar a la hadas.
Yo busco duendes que se infiltren hasta tu almohada...
Para tal vez pronto, refugiarme bajo tus sabanas.
Ya no se que historia contarte para deslumbrarte...
Se acaban mis inventos, mis cuentos son un fraude.
Tal vez mis besos mueran al acariciarte...
Tal vez, sea solo eso, que necesito un instante.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario